Tú dices que soy narcisista
por ponerme antes que tú.
Descansa, papito, descansa,
que hoy ya no caigo en tu cruz.
Crees que todos te creen
tu versión tan infantil,
pero el eco de tus mentiras
ya no engaña ni a un perfil.
Andas lanzando tu lodo,
pensando que manchará.
Pero el barro está en tus manos,
y en tu sombra quedará.
Mientras te ahogas en rabia,
yo camino sin temor.
Tu veneno no me alcanza,
soy la cura, soy mejor.
Tú gritas desde tu ruina,
yo florezco sin tu voz.
Tu poder se desmorona…
porque ya no tengo Dios

No hay comentarios.:
Publicar un comentario