Quise dormir... para descansar
de pensamientos que no dejan de girar.
Jugaban con astros, con mi voluntad,
queriendo robarme mi propia verdad.
Las emociones me gritaban: "¡Huye ya!"
y la cobardía... "mejor quédate acá".
Pero la voz de mi alma más leal
susurraba: "Abraza tu sueño final."
Entonces recordé... que vivir es don,
un regalo que merece devoción.
Cada día es chance de recomenzar,
y la muerte... solo un punto al terminar.
Así que me alzé con fuerza escondida,
decidí abrazar de nuevo la vida.
Aunque los astros sigan en su juego,
mi destino... lo escribo sin miedo.
.jpeg)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario