viernes, 9 de mayo de 2025

La dualidad de las emociones

 

Gracias por no soltarme,
Ni siquiera cuando yo quería hacerlo.
Me ayudaste a no caer,
Gracias por estar ahí,
Cuando más inestable me sentía.

No entiendo por qué,
No sé por qué estuviste,
Pero estuviste en el momento más frágil de mi vida,
Cuando me estaba perdiendo a mí misma.

Sé que es difícil de comprender,
Porque alguien como yo,
¿Cómo pudo merecer tanto?
Y a la vez, tan poco.
Pero contigo, volví a renacer,
Encontré en ti un sostén,
Alguien que no me juzgó,
Que no me dejó caer.

Ahora sé que tomaremos caminos distintos,
Pero siempre te agradeceré,
Por estar ahí,
Por ser esa pieza que siempre estuvo,
A pesar de todo.

Es difícil de explicar,
Pero te agradezco,
Porque, a pesar de todo, estuviste,
Cuando nadie más lo estaba.
Estuviste conmigo cuando más débil me sentía.

Ahora entiendo por qué,
Tal vez fuiste mi ancla,
Para volver a ser yo.
Pero me estoy perdiendo de nuevo,
Y sé que esta vez, ya no estarás aquí.

Es tan difícil de explicar,
Que me haya perdido a mí misma otra vez.
Tal vez sea tarde para aprender,
Que volveré a ser yo,
Pero no puedo.
Es tan difícil comprenderme.

¿Acaso puedes juzgarme por no poder?
Ahora no me juzgues,
Solo escúchame,
Tenme paciencia,
Y gracias por sostenerme.


 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

La voz que no pudieron callar

 En la soledad de mi cama me pregunto: ¿por qué los estereotipos?, ¿por qué intentaron cambiarme? Las preguntas llegan en silencio, pero las...