Me siento sola
con una angustia,
me falta el aire al respirar,
pero muestro mi máscara
que a todos les gusta observar.
Escondo mi rostro
dentro de mi alma rota,
que bota un mar de lágrimas,
los cuales son difíciles de mirar.
Tal vez mis días ya no son iguales,
quizás mis miedos me transformaron
y me convirtieron
en un monstruo sin alma,
en alguien que cada noche
no puede descansar
por miedo a que sus demonios
lo puedan acabar.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario