Eres la luz que ilumina mi alma,
el milagro que asomó a mi ventana.
Ya ha pasado un año desde que llegaste,
y eres el deseo mejor cumplido,
porque trajiste paz a mis días grises.
Eres el único que me calma y defiende,
mi dulce compañía,
la que no deseo perder,
porque sería como perder la vida misma.
Sentir tu pelaje me hace bien,
porque sé que estás a mi lado.
Tu corazón late,
y mi mente se tranquiliza
cuando te siento cerca.
Tu nombre es como un imán:
cuando lo escucho, no quiero soltarlo.
Puede que parezcas igual a otros,
pero para mí, no hay nadie como tú.
Bruno,
mi amigo de cuatro patas,
mi favorito.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario